Veterinarios en Valladolid exigen a la Junta soluciones ante despidos masivos

Contenidos
- ¿Qué medidas están tomando los veterinarios afectados para intentar revertir la decisión de la Junta sobre el contrato con Eulen?
- ¿Cómo impactará la transición del servicio de veterinarios a la empresa Tragsa en la calidad de la atención veterinaria en Castilla y León?
- Veterinarios en pie de lucha: ¡No a los despidos masivos!
- La Junta ignora las necesidades de 122 familias afectadas.
- Demandas de respeto y negociación tras la sorpresiva decisión.
Fecha de la noticia: 2024-11-21
El eco de las protestas resonó este jueves en Valladolid, donde una treintena de veterinarios se plantaron frente a la Consejería de Agricultura, desafiando a la Junta de Castilla y León en una movilización que marca el inicio de una serie de seis acciones programadas. Su grito de unidad no solo busca visibilizar la incertidumbre laboral que enfrenta un colectivo de 122 profesionales, sino también llamar la atención sobre una decisión que, según ellos, pone en juego la salud pública y el bienestar de la comunidad. Con carteles en mano y la determinación de quienes han dedicado más de una década al servicio, estos veterinarios exigen ser escuchados en medio de un torbellino de cambios administrativos que amenaza con dejarlos en la calle. Acompáñanos a descubrir los pormenores de esta lucha y cómo las decisiones políticas afectan a quienes cuidan de nuestros animales y, por ende, de nosotros mismos.
¿Qué medidas están tomando los veterinarios afectados para intentar revertir la decisión de la Junta sobre el contrato con Eulen?
Los veterinarios afectados por la decisión de la Junta de Castilla y León están organizando una serie de movilizaciones para protestar por la no renovación del contrato con Eulen, lo que dejará a 122 trabajadores sin empleo a partir del 30 de noviembre. Este jueves se llevó a cabo la primera de seis manifestaciones frente a la Consejería de Agricultura, donde representantes de UGT, como su secretario regional Héctor Yágüez, han exigido que la Junta escuche sus demandas. A pesar de la falta de respuestas en reuniones previas, los veterinarios están decididos a continuar negociando y buscando un acuerdo que garantice la subrogación de sus puestos, ya que el servicio que realizan es esencial para la salud pública y no debería verse interrumpido. Además, se ha informado a los afectados sobre una oferta de trabajo por parte de la empresa Tragsa, aunque esta solo contempla a los veterinarios y no a los auxiliares, lo que ha generado aún más incertidumbre y descontento en el colectivo.
¿Cómo impactará la transición del servicio de veterinarios a la empresa Tragsa en la calidad de la atención veterinaria en Castilla y León?
La transición del servicio de veterinarios a la empresa Tragsa en Castilla y León plantea serias interrogantes sobre la calidad de atención veterinaria en la región. Con la decisión de la Junta de no renovar el contrato con Eulen y dejar a 122 trabajadores sin empleo, se corre el riesgo de desestabilizar un servicio esencial que ha funcionado durante años. Según el secretario regional de la Federación de Servicios de UGT, Héctor Yágüez, la falta de comunicación y de respeto hacia los veterinarios que han prestado servicio durante más de una década podría resultar en una disminución en la calidad de la atención, ya que los nuevos empleados de Tragsa podrían no tener la misma experiencia ni compromiso. Además, la ausencia de un proceso de subrogación para estos trabajadores deja en el aire la continuidad y el conocimiento crítico que han acumulado, lo que podría impactar negativamente en la salud pública y el bienestar animal en la comunidad. La situación exige una negociación abierta y constructiva para garantizar que la transición no comprometa la atención veterinaria que los ciudadanos de Castilla y León merecen.
Veterinarios en pie de lucha: ¡No a los despidos masivos!
Una treintena de veterinarios se ha manifestado en Valladolid contra la decisión de la Junta de Castilla y León de no renovar el contrato con Eulen, lo que dejará a 122 trabajadores sin empleo a partir del 30 de noviembre. Esta medida, que se enmarca en un cambio hacia la gestión pública del servicio veterinario, ha generado un fuerte rechazo entre los afectados, quienes llevan más de once años dedicándose a este importante trabajo. Héctor Yágüez, secretario regional de la Federación de Servicios de UGT, ha enfatizado que los trabajadores merecen respeto y consideración, ya que han prestado un servicio esencial sin generar problemas, y acusa a la Junta de actuar sin escuchar sus preocupaciones tras varias reuniones fallidas.
La incertidumbre y la falta de comunicación han dejado a muchos veterinarios en la cuerda floja, como señala Amalia Vidal, una de las trabajadoras afectadas, quien criticó la decisión sorpresiva y la falta de información sobre su futuro laboral. A pesar de que se ha anunciado una oferta de empleo por parte de la empresa Tragsa, esta solo contempla a los veterinarios y no a los auxiliares, lo que ha agravado la situación. La movilización busca hacer eco de su lucha y exigir un trato justo, mientras los trabajadores continúan abiertos al diálogo con la Junta, esperando que se reconozca su valor y se busquen soluciones que beneficien tanto a ellos como a la salud pública de la comunidad.
La Junta ignora las necesidades de 122 familias afectadas.
Una treintena de veterinarios han alzado su voz en Valladolid, marcando el inicio de una serie de movilizaciones en respuesta a la decisión de la Junta de Castilla y León de no renovar el contrato con Eulen, dejando a 122 familias sin empleo. El secretario regional de la Federación de Servicios (Fesmc) de UGT, Héctor Yágüez, ha denunciado que esta medida, tomada sin previo aviso y sin la participación de los trabajadores, afecta gravemente a quienes han dedicado más de once años al servicio veterinario. A pesar de la promesa de destinar 6,4 millones de euros a la salud animal, la Junta parece priorizar la creación de un servicio interno con Tragsa, ignorando las necesidades de los profesionales que han trabajado sin problemas.
Amalia Vidal, una de las afectadas, ha expresado su sorpresa ante la decisión repentina de la Junta y la falta de comunicación hacia los trabajadores. Asegura que aunque se ha lanzado una oferta de empleo por parte de Tragsa, esta no contempla a los auxiliares, dejando a muchos en la incertidumbre. La movilización de los veterinarios busca no solo ser escuchada, sino también que se reconozca su valía y se respete su trabajo. La situación pone en riesgo no solo la salud pública, sino también la estabilidad laboral de decenas de familias en la comunidad, lo que ha llevado a los trabajadores a insistir en la necesidad de diálogo y negociación con la Junta.
Demandas de respeto y negociación tras la sorpresiva decisión.
Una treintena de veterinarios se manifestaron este jueves en Valladolid, marcando el inicio de una serie de movilizaciones en respuesta a la sorpresiva decisión de la Junta de Castilla y León de no renovar el contrato con Eulen en 2025. Esta medida afectará a 122 trabajadores, quienes se quedarán sin empleo, según denunció el secretario regional de UGT, Héctor Yágüez. La decisión se tomó el 31 de octubre en una reunión del Consejo de Gobierno, donde se anunció una inversión de 6,4 millones de euros para el control de enfermedades en la ganadería, pero se optó por un cambio de gestión que deja a los trabajadores en una situación precaria. Los afectados exigen respeto y negociación, señalando que la actividad que realizan es esencial y que merecen ser subrogados, ya que su continuidad es vital para la salud pública. Amalia Vidal, una de las trabajadoras afectadas, lamentó la falta de comunicación y el manejo de la situación por parte de la Junta, subrayando la necesidad de que se escuche a quienes han dedicado más de una década a este servicio.
La situación de los veterinarios en Castilla y León refleja una grave falta de consideración por parte de la Junta hacia quienes han dedicado más de una década al servicio público. Con la inminente pérdida de empleo para 122 familias y la decisión de trasladar el contrato a Tragsa sin una adecuada subrogación, se pone en riesgo no solo la estabilidad laboral de estos profesionales, sino también la salud pública de la comunidad. A pesar de las movilizaciones y el llamado a la negociación, la falta de diálogo y transparencia por parte del gobierno autonómico deja entrever una profunda desconexión con las necesidades y derechos de sus trabajadores. La esperanza de un acuerdo aún persiste, pero la urgencia de una respuesta justa y responsable se hace cada vez más evidente.
Fuente: Veterinarios se concentran en Valladolid para exigir a la Junta una...